Me he mudado y no tengo wifi. Echo de menos ese maravilloso iconito que me indicaba que podía hacer de todo, desde escuchar Spotify, hasta empezar a ver Doramas japoneses, desde buscar letras de canciones a escribir en mi blog.

De todas formas no os preocupéis, por suerte o por desgracia es probable que pronto deje mi nuevo hogar para volver al antiguo porque mi noviete a lo mejor debe desplazarse a otra comunidad autónoma

Este hecho de mi vida ha dado mucho de sí entre mi grupo de mi amigas ya que ha habido diversos comentarios, consejos y opiniones, que yo educadamente he escuchado (porque soy muy educada). Cierta chiquilla me ha dicho que me pida una excedencia y que me vaya con mi pareja, que lo deje todo por amor y que sea su apoyo (aunque yo no me fío mucho de que la excedencia fuera respetada). Hablando de eso me dijo que mi pareja y yo somos una persona. Entramos en una discusión, puesto que yo considero que yo soy yo, como individuo y que comparto con mi pareja muchas cosas. Su dolor es hasta cierto punto mío, como su alegría pero no somos uno. Hay un vínculo, pero somos dos personas.

Esta conversación degeneró en que yo tengo muchas taras y muchos lastres, cosa que es cierta pero no creo que el hecho de que no me sienta en comunión con mi pareja sea significativo. Mientras escribo esto, frunzo el ceño, pensando en lo que el futuro me deparará. llevo una semana regulera. He sentido que el universo tiene la puta manía de joderme cuando más cerca estoy de estar bien.

Si escribo poco, pensad que es que aún hay esperanza.