Mi Buena Suerte

Sabes que te conviene hacerme caso, porque aun intentando condenarte al destierro, te salvo y te rescato de los viernes en los bares donde hay carne fresca siempre puesta en venta en mal estado.

Si no lo sabes, lo intuyes, que soy como Bilbao, que lo mismo sale el sol que caen chuzos de punta. Intento pensar que es parte de mi encanto, porque si pensase de otro modo acabaría colgada de algún árbol creado por mi poderosa imaginación. Suena una canción que me recuerda a ti y pienso en que soy imprevisible hasta para mi. No hago promesas porque sé que las acabaría rompiendo todas. Lo que te puedo garantizar es que será divertido, espero que para los dos. También quisiera ponerte sobre aviso, esto no va a ser una canción y yo no soy una de esas muchachas a las que estás acostumbrado.

Al final no sé si acabarás maldiciendo tu buena suerte.

Y yo me pregunto

¿Las cosas demasiado complicadas merecen la pena? ¿Se debe luchar por algo, por muy bueno que sea, que exige mucho sacrificio y esfuerzo cuando además los posibles resultados son intangibles?

Yo ando todavía preguntándomelo

Let Me Love You

Qué maravilloso me parece Ne-Yo y qué bonita es esta canción. Me parece tierno cuando dice, amor déjame que te ame hasta que aprendas a quererte a ti misma . Por desgracia creo que es al revés que hasta que uno no aprende al menos a respetarse a si mismo no se puede querer realmente a los demás, pero aun asi sigue siendo bonito, Espero que os guste la canción.

Never enough

Esa amarga sensación de que nunca es suficiente, de que las piezas no encajan, de qué quizás ese barco ha zarpado antes de que pudieras comprar el billete para montarte.

Sensaciones que son como la banda sonora de una película mala de sobremesa de las que emite antena 3 un fin de semana. Quizás, sólo quizás, si soplases fuerte serías capaz de apartar los nubarrones que se ciernen sobre mi.

Me acecha un gran peligro, pero no te lo puedo decir, porque la bruja del destino me ha arrancado las cuerdas vocales. ¿Serás capaz de salvarme?

Nunca seré Mérida

Ayer vi Brave, la nueva de Pixar y me encantó. La verdad es que creo que casi todas las pelis de Pixar me encantan, aunque en mi corazoncito hay un hueco especial para Wall-E.

Pues la pequeña pelirroja protegonista de Brave es una chica que se llama Mérida (¿en inglés sería Meredith?) Mérida es una princesa aguerrida, valiente, fuerte, egoista, decidida y con una cabellera preciosa.

No nos engañemos, para ser feliz hay que ser egoísta, no hablo de un egoísmo malo, hablo de ese que prácticamente es instinto de supervivencia. Ese que hace que en cada momento miremos por nuestro bienestar, no con ánimo de hacer daño sino simplemente con deseo de estar lo mejor posible. Ser egoísta (en el buen sentido) es jodido de cojones (espero que se me perdone este lenguaje vulgar) porque hay que asumir que nuestras acciones van a provocar reacciones negativas. Lo «fácil» muchas veces es plegarse a lo que los demás quieren de nosotros, ya sea para que no se enfaden con nosotros o para no decepcionarles, pero se nos olvida una cosa fundamental: el amor no es algo que se logre mediante méritos. La gente nos quiere porque sí, sin un motivo. Podemos ser lo más bueno del mundo y que «no sirva de nada» y podemos ser unos hijos de puta integrales y que haya gente que daría su vida por nosotros. Lo que pasa es que desde pequeñitos nos manipulan con frases del tipo «si te portas mal te dejaré de querer» y eso es una mentira como una catedral

Para ser feliz hay que querer ser feliz, hay que desear vivir y disfrutar y estar dispuesto a arriesgarse ¿vosotros estáis dispuestos?

Winds of Change

Si es que como diría Galadriel se avecinan cambios, lo puedo sentir en el agua, en la tierra y en el viento.

En el trabajo me están dando una serie de cursos para que sea más multitarea. La verdad es que me gusta pero me aterra porque se trata de algo que me parece complicado y probablemente porque soy una persona bastante exigente. No puedo evitar angustiarme al pensar en las cosas nuevas que me va a tocar. . El otro tema es que siento que mi trabajo es como un yogur con fecha de caducidad. Estoy bastante segura de que antes de seis meses estaré subrogada o en la puta calle y debería empezar a algo para cuando llegue ese momento.

Siento como si estuviera anestesiada en una burbuja. Sé qué va a pasar, sé que algo tengo que hacer, no tengo claro el qué y tampoco sé que habrá después, en el paro y con escasas expectativas.

Asi que nada, mientras tanto, respiro hondo tratando de averiguar qué me va a traer el viento.