Tengo muchísimos defectos pero una virtud: me río mucho. En serio, con todo lo negativa que soy me descojono aún en los malos momentos. Me reí cuando el pìñote, la hostia con el coche fue un momento de mierda pero también súper divertido. Hacía comentarios, bromeé con los sanitarios y traté de hacer algo más que llorar.

Esto de ser capaz de reír ha sido útil hoy, porque en mis primeros 20 minutos de trabajo me han abroncado dos personas diferentes por cosas que no fueron culpa mía. Me gusta poder tomarme las cosas con humor, hubo un momento en el que hoy hablando con una compañera me ha contado que se escuchan mis carcajadas por la emisora (uso walkie-talkie) y me siento orgullosa. Soy capaz de ser toda una profesional y además ser risueña y me encanta.

En otro momento, en otras circunstancias, en otro país yo habría sido reconocida, por desgracia mi empresa nos abandona, mi valía profesional no es tenida en cuenta y mi trabajo no es reconocido ni pagado como debería.

Esto (el mundo laboral actual) es el infierno ¿cómo cambiarlo?