Desde las cuatro de la mañana

cuadro con cerezosA esa hora me he despertado para intentar darme un atracón estudiantil de última hora que me permitiese aprobar, por desgracia ya debería saber que eso, al menos a mi, no funciona.

Después reunión del prácticum y trabajando desde la 1 hasta las 21:15 que ha llegado mi jefe.

¿Por qué no me aprobarán simplemente por el esfuerzo que hago? ¿Por qué a mi nunca me regalan nada?

Ahora voy a jugar al dance dance revolution, estoy algo picada, pero terminar cansada de hacer el tonto jugando a la play me relaja.

Acabo de suspirar, aunque ahora mismo no hay nadie a mi lado que lo pueda comprobar y lo vuelvo a hacer. He cerrado por un instante los ojos y he regresado a esa niñez feliz cogiendo piojos por meternos en casas abandonadas. He olido la tierra húmeda, he sentido las telarañas del desván y he recordado la sensación de que me iba a comer el mundo.

0 comentarios sobre “Desde las cuatro de la mañana

  • aparte de que creo que te he puesto un comentario en blanco por error… ubs, lo siento… pienso que estás así porque es la época de éxamenes y a algunas personas les afecta en el sentido que tú dices, luego con el último examen se pasa. Ya deberías saberlo… a mí particularmente no me solía pasar… claro que pensaba que solía pegarme unas fiestas particulares que ni un vikingo en una fábrica de cerveza…

  • Hay una canción de El canto del loco, que cada vez que la escucho no puedo dejar de sentirme como una enana. Se llama aquellos años locos, y te pego la letra..

    Acuerdate
    de tus tardes de recreo
    de tus cromos y tebeos
    de las series que se hicieron
    para ti

    Ese erizo que era rosa
    tu querías ser ficha roja
    y tener todas las cosas

    Acuerdate,
    sólo había dos canales
    y unos rombos decidía
    si veías o no veías
    un peli que tenia mil efectos especiales
    actuaba un tal Dar vader
    y venían de un planeta sideral…

    Tenias tanta ilusión por ser mayor
    que imitabas a tus ídolos en el salón
    querías ser un goleador en el 82
    ser princesa de aquel príncipe que no apareció…

    Recuerda bien
    Tus cabañas construidas, querísa ser una espía
    y tu madre te decía no esta bien
    que inventes mil fantasía
    y que vivas en tu mundo de baldosas amarillas

    Recuerda hoy
    esa bici que querías
    la de Eliot parecía
    que nunca conseguiras
    para volar
    conquistando aquella luna
    devolviendo una fortuna
    siendo un miembro del equipo A

    Tenias tanta ilusión por ser mayor
    e imitabas a tus ídolos en el salón
    querías ser un goleador en el 82
    ser princesa de aquel príncipe que no apareció…

    😉

  • Pues los piojos (creo que los únicos que he tenido en mi vida) los pillamos al entrar en unas casa abandonadas que formaban parte de una antigua estación de trén. Me encantaba esa época, la verdad es que he tenido una infancia muy feliz, aunque luego llegó la pubertad y con ella mi felicidad salió huyendo.

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