Princesos

Acabo de volver tempranamente de un cumpleaños, hemos tapeado y después nos hemos ido a una disco y yo he decidido volverme. Ha habido un momento en que me he sentido fuera de lugar asi que huido y como las ratas he abandonado el barco.

Ahora mi gata ronronea sobre mi y yo intento planear un poco mi día de mañana y sin embargo mi mente se despista pienso en la cantidad de cenicientas que hay que esperan a su principe azul, uno que jamás llegará porque no existe. Estar en una conversación donde intuyes que la protagonista que cuenta la historia está enamorada de una persona que no le conviene y que no es su pareja es duro, pero lo devastador es darse cuenta de la ingente cantidad de personas que están con seres que no les llenan por temor a quedarse solos/as.

No soy alguien que tenga mucho derecho a hablar de relaciones, porque creo que he cometido todos los errores que se pueden cometer, pero quizás por eso, ahora mismo tengo la sensación de ver las cosas con una claridad absoluta.

Voy a dormirme sin comprender en absoluto al género humano, y sinceramente me importa una mierda.

0 comentarios sobre “Princesos

  • Carmen Vijande dice:

    No existen personas que nos convengan o no. Si nos pusiéramos a buscar pegas a cualquier persona con la que podamos estar, ninguna nos convendría. Nadie dijo que el amor y las relaciones tuvieran que ser algo fácil, idílico, que tuviera que ir sobre ruedas. Las relaciones son complicadas, pero no se basan en aspectos positivos o negativos por los que escojamos a alguien. Se basa en impulsos, sensaciones, sentimientos, química … y eso no está suele reñido con aspectos racionales, aunque obviamente haya una base psicológica de la cual parte la atracción a nivel personal.

    Sería jodidamente aburrido estar sólo con personas que "nos convengan". Sería como vivir en la típica sociedad aristocrática a base de matrimonios de conveniencia. En muchos casos, escogidos por los propios padres. Eso en culturas infraevolucionadas ocurre todavía, aunque a otro nivel.

    Por otro lado, es evidentemente triste la gente que está con alguien por miedo a estar sóla, de hecho un alto porcentaje de parejas nacen, por lo menos inicialmente, de la pura dependencia emocional de estar con alguien, o del probar por probar. En todo caso, a toro pasado, vender la idea que alguien no era bueno para nosotros o no nos convenía acostumbra a no ser más que un mecanismo de defensa para soportar mejor el dolor y la pérdida.

  • Joer, ya tenía preparado mi comentario profundo salpicado de gotas de humor absurdo y fuera de lugar, cuando tu directa alusión al estado civil del citado príncipe me ha quitado las ganas de ponerlo. No hay nada que pueda decir que mejore o amplíe lo que ya has dicho. 🙁

  • Me regalaron una cita que dice A los 40 años una mujer descubre que el príncipe azul es ella misma.
    En fins, no existe.
    Y bueno, puede ser que alguien casado llegue a convenirte. Hablo por experiencia.
    Sin embargo también puede ser que la persona que te convenga no te haga feliz.
    Hay mil posibilidades, supongo que cada uno debe encontrar aquello que su corazón necesita, el problema básico es descubrirlo y no tener miedo de ir a por ello.

    A mi lo que me hace feliz, o me haría feliz hoy en día (estas cosas también cambian con el tiempo) es estar sola. Sola en el sentido de no dependiente de nadie, ni sentir a nadie dependiente de mi.

    Pero claro, yo soy un bichejo raro.

    Mil besos princesa!

  • Hay que ver lo que da de si un articulillo =)

    María yo no soy una princesa xD no encajaría ^_^

    Lula, cada caso hay que analizarlo, pero el que yo digo en concreto es de que el chico no es su príncipe.

    Un saludito Soundtrack =)

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