Por un puñado de chuches.

Mitch es un yanki que conocí a través de la página de contactos que os comenté, por cosas del destino hemos quedado como amigos, pero debo admitir que es un poco «creepy».

Sí amigos, da miedo, pero miedo miedo. Algunas de las frases que hacen que me escame han sido «hablando con una chica puedo saber a qué edad fue violada» o la de «estoy deseando emborracharme y emborrachar chicas para tener sexo» Por algún tipo de motivo que desconozco, aunque debería huir cual gamo, no lo hago. Es más me compró chucherías americanas y fui a buscarlas a su casa y conocí a su perrita y me cocinó pollo y no me mató, ni me emborrachó o violó.

No tengo claro si me cae bien porque soy una inconsciente, porque es extranjero o por las chucherías que me regaló, pero creo que en el fondo dice esas cosas porque a)tiene un sentido del humor muy negro b)es yanky c)ha abusado del alcohol d)pretende ser transgresor e)todo lo anterior es cierto f)me hago pajas mentales.

Si desaparezco pueden ser dos cosas, que me haya quedado sin blog o que el señor de los piercings en los pezones de Arizona llamado Mitch me ha matado

Un comentario sobre «Por un puñado de chuches.»

  • Las chuches las carga el diablo!! ten cuidado 😛
    PD: aprovecho y te pido que leas la última entrada de mi blog y que nos des tu voto a un proyecto bloguero que hemos presentado al concurso premios 20blogs. Gracias. un beso

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