luces

Lo que ayer era un jardín hoy es un erial. Las lágrimas son como la lluvia ácida, arrasan con todo. La nada lo ocupa todo y por no haber no hay ni escapatoria.

Quizás en el abismo encuentre un faro o con un poco de suerte me pierda para siempre. Después de todo no soy nada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*

code