No quiero trabajar

Sí, sé que en esta España de 5 millones de parados tengo que estar más que agradecida por tener trabajo y para comer y pagar mis deudas, pero me han hecho una perrería el domingo. ¿Que qué es? Pues que trabajaré de 6 a 9 de la mañana y luego de 2 a 8 de la tarde. Es decir tengo una jornada laboral de de 14 horas, con 9 reales y un turno partido de 5 horas.

Y no puedo quejarme, porque tengo trabajo. Al paso que vamos, me darán por culo en el trabajo y seguiré teniendo que estar agradecida. Al paso que vamos, en vez de ganar los chinos, indios y marroquíes en derechos laborales, los perderemos nosotros para equipararnos y reducir costes.

A veces tengo la sensación de vivir en una burbuja ajena a los problemas reales de la gente y eso que he trabajado en una ong y he entregado alimentos. No conozco a nadie que haya sido desahuciado y la gente que conozco aun con estrecheces y malos momentos, al final consigue salir adelante. La verdad, es que creo que deberíamos valorar la cohesión familiar que hay en este país. Aqui los hijos con 40 años pueden volver a casa de sus padres, las pensiones de los abuelos sirven para mantener a las familias y juntos se sobrellevan los baches. No sé si en otros países a los que idolatramos se da esa mentalidad.

Pobre Europa ¿dónde acabará? ¿y dónde acabaremos nosotros?

0 comentarios sobre “No quiero trabajar

  • Básicamente, creo que Europa acabará donde la dejemos nosotros. Lo malo es que igual permitimos dejarla muy muy lejos… :-(. Y sobre lo de la perrería del domingo, pues también es una faena… ¿Ha habido explicación del motivo por el cual tengas que tener ese turno tan… bipolar?… Porque si en el contrato no se especifica concretamente que tu horario es flexible como el diu de la mujer maravilla, puedes ponerte chunga y negarte con la ley en la mano (salvo emergencias, necesidades ineludibles, etc… que te medio convenzan)…

    En fin, en cualquier caso espero que tu resfriado vaya mejor, independientemente de los escotes 😉

  • Yo tampoco debería quejarme pero hay días en que no se puede evitar.
    A mi no me putean en horario ni eso, pero el ver que no hay trabajo, que lo que se hace no sirve para nada, que lo que se consigue ahorrar por un lado unos jodidos clientes lo destrozan a base de pagar cuando les da la gana y dejarte tirada la financiación, pues también jode.

    ¿Dónde terminaremos todos? A parte de en una caja de pino, con suerte, tampoco tengo mucha idea, la verdad. Mires donde mires hay alguien peor.
    Veo a mi niña, lo que se esfuerza estudiando, lo que le inculcamos en casa, del esfuerzo, del ahorro, del trabajo, las ganas que tiene de tener una tienda y hacer ropa y un montón de cosas y pienso en cuánto le queda de vivir ese sueño hasta que la realidad se lo rompa como una bofetada inesperada.

    En fin, que es la puta navidad que ya podría haber pasado, que me tiene amargadita.

  • Acertados comentarios. Lo de la precariedad a la que vamos los trabajadores de aquí y lo de la familia. Sino fuera por las familias estructuradas, cosa que no pasa en ningún lugar de Europa, esto estaría peor. Tengo que reconocerlo pese a renegar a veces de esta estructura un poco obsoleta que tenemos. Pero es lo que tu dices, sin poder regresar a casa de los padres, o quizá al revés, esto sería un infierno.

    Ánimo! Un saludo!

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