Uhhhh Shut Up

Hay canciones que transmiten buen rollo y ganas de hacer el subnormal y este tema «Shut Up and Dance» es uno de esos temas (temazos) que lo consiguen. Es una canción fresca con un ligero toque ochentero que hace las delicias de esta treintañera que escribe. Me motiva, me da ganas de bailar y de cantar, de hacer el subnormal en el coche. Si estáis triste, si son las 5 de la mañana y no queréis ir a trabajar, escuchadla, que una sonrisa os sacará, promesita de Eriwen.

Meow del Coño

Los que me leen de vez en cuando saben dos cosas sobre mi:

1- Soy una loca de los gatos.

2- Soy una loca del coño.

En mi hogar hay dos gatos en propiedad, los dos de la calle, uno negro y gordo llamado Peque y una carey con cara de suricato que se llama Suri (lo sé, molamos mucho poniendo nombres) Además de los gatos permanentes tenemos normalmente siempre un tercero de acogida. En nuestro historial de gatos de acogida están Pepe, gato callejero atropellado rehabilitado y adoptado en Suiza; Lulú que vive ahora en Bilbao; Leo (uno de los gatos más glotones que he conocido) adoptado en Sevilla y Unno (ahora rebautizado como Simba) que también vive ahora en Suiza. La actual gata de acogida es Mina y es una locaza. Su historia es bastante triste, fue abandonada en el zoosanitario a la espera de ser sacrificada y creo que se ha quedado ligéramente tocada.

Mina es preciosa, tiene algo de siamesa y sus ojazos hipnotizan, se estresa mucho y maulla con facilidad. Pensamos que debería ser gata única porque por ahora no se lleva bien con mi Peque (y Peque suele ser lo más buenazo del mundo).

Toda esta historia viene porque creo que las personas nos parecemos mucho a los animalitos. Me explico, a todos nos han hecho dañito y todos tenemos cicatrices, el problema es cómo lidiamos con ese dolor. Cuando no trabajamos con el dolor nos convertimos en una gata loca del coño que nadie querrá adoptar porque tiene problemas para convivir en un hogar. Quizás en ocasiones esperamos que sea otra persona la que nos cure cuando somos nosotros los que debemos coger el betadine y limpiar el pus.

Creo que la mierda hay que echarla fuera, esto no es como las granos que hay que dejarlos en paz, hay que apretar y cuando ya no queda nada dentro la herida cicatriza bien.

No seais Mina y dejad que os quieran, aunque en el pasado os hayan hecho daño, aunque no tengáis claro cómo alguien os puede querer.

La importancia de llamarse Gorda

Acabo de ver un video maravilloso de una chica gorda que tiene un canal de youtube, como sale en bikini en algunos de sus vídeos ha sido criticada porque hay quien opina que con sobrepeso no deberías llevar dos piezas (hay que cubrirse más si eres una pequeña foca)

El que ella sea capaz de mostrarse en youtube (su canal tiene 11 millones de visitas) y yo viva acomplejada me choca. ¿Cuál es la diferencia? ¿Por qué? ¿Qué falla en mi? Hay quien me dice que me debería importar una mierda lo que opinen los demás, el problema es que me da igual, lo que pesa es lo que opino yo y yo me veo y me siento como si fuera un orco de mordor.

Hay una pequeña Eriwen dentro de la grande que se avergüenza. Mi cuerpo dista mucho de ser bonito, con mis estrías, mis pieles colgaderas de haber perdido peso, mi celulitis… Probablemente (y sonará a que me estoy tirando el rollo) soy más exigente conmigo que con los demás. Hay quién me dice que para mi todas las chicas son guapas. Eso no es del todo cierto, pero me niego (en general) a llamar fea a una chica. Creo sinceramente que hay mucha presión y prefiero no colaborar con eso, al menos con las demás, porque como ya he dicho, me doy mucha candela a mi misma.

Cuando tenía 18 años viví un pequeño drama tipo «Al Salir de Clase», me enteré por una tercera persona que una «amiga» nos iba poniendo a varias personas del grupo a parir. Cuando la historia saltó, se me tachó de mentirosa y se dijo que yo iba contra la susodicha por envidiosa (ella era más guapa que yo) Al final toooooda la verdad salio a la luz, cuando yo ya había salido del grupo y encabronada con la mitad de las niñas. ¿Por qué cuento esto? porque me da la gana y porque siempre que dos mujeres tienen un problema salta alguien afirmando que lo que hay detás es la envidia. Yo sí creo que las mujeres somos algo más que arpías que nos despedazamos entre nosotras, aunque admito que hay mucha competitividad, pero creo que como casi todo en la vida tiene que ver más con la educacion que con otra cosa.

Seguiría divagando pero me tengo que preparar para ir a trabajar, que alguien tiene que ser una pringada este verano.

32

32 años, infinidad de experiencias, incontables soles y lunas, miles de lágrimas, millones de sonrisas y una vida, que avanza a trompicones.

El tiempo vuela, corre y nunca se detiene, es la niña de «The Ring» nunca duerme y a veces huye de nosotros. Intento no morderme las uñas mientras el puñetero herpes me sigue dando por culo.

Cuando me muera ¿qué me llevaré a la tumba? ¿estaré contenta con lo que he hecho? ¿de qué me arrepentiré? ¿qué es eso que no hice? ¿qué es eso que no debería haber hecho? ¿Vosotros pensáis en estas cosas? ¿sólo las pienso yo porque estoy premenstrual y sensible por mi reciente cumpleaños?

Siempre he dicho que en este blog hay una serie de cosas que se repiten, una las niñas de ojos tristes y los gatos, otra las preguntas. En este rinconcito lo que abunda y siempre lo hará son las dudas, esas que a veces no nos atrevemos a decir en voz alta.

Alzo mi copa imaginaria (espero que rellena de mousse de chocolate) y brindo por vosotros y por vosotras, por vuestros sueños e ilusiones. Ojalá que todo os vaya bien.

Un abrazo desde un rincón del ciberespacio.