Miau Miau

Ayer llamaba a un gato para que me salvase.

Yo estaba cayendo a un abismo y un gato de gran tripa, pelo largo y preciosos ojos azules era el único que podía salvarme.

Le imploraba, le suplicaba pero al final caí en la oscuridad.

Ya una no se puede fiar ni de los gatos

Dormidito

Esta mañana mientras iba a casa de mi jefa pasé por un cesped y había un gatito reposando sobre él. Tenía los ojos entrecerrados mientras la mañana se desperezaba en su pelaje.

Pensé en que era muy fácil alegrarme el día, pensé en lo bonito que sería llevármelo a mi casa y seguí mi camino.

Cuando he vuelto de casa de mi jefa iba a cruzar cuando en mitad de la carretera he distinguido su suave pelaje blanco. Y me han entrado ganas de llorar.

A lo mejor soy tonta, a lo mejor debería pensar que es sólo un bicho, un bicho que además no era mío, pero pienso en ese bichito chico y me entran ganas de llorar.

Destructora

Asi es mi gata, una pequeña destructora de ojos ambarinos.

El otro día se zampó un filete que había puesto a descongelar, que no escondimos lo suficientemente bien. Oí un ruido y me levanté, cuando llegué a la cocina vi su cara negra relamiéndose y un mini cacho de filete que no había devorado por encontrarse aun bastante congelado. Me miró y la asquerosa hija de satanás se relamió y se puso a acicalarse.

Después descubrí que se había dedicado a hacerle sietes a una de mis faldas preferidas.

A veces me planteo por qué se carga principalmente mi ropa. Por ejemplo a mi gata le encantan las medias, le encanta morderlas y estirarlas y meter sus afiladas uñitas en la ropa. Normalmente no le hace daño a las cosas de algodón… salvo a las mías cuando se le cruzan los cables.

Y ahora andará echada planteando algún tipo de perrería gatuna contra mi, o no. O simplemente, se levante en unos minutos y me busque por la casa y cuando me encuentro saltará a mi regazo y mimosa me exigirá que le haga mimitos.

Dicen que las mascotas se parecen a sus dueños, pero dudo que mi gata tenga dueño