Pues a ver, hemos ido y hemos estado un rato desde la 1:00 pm hasta las 18:45 más o menos y creo que es lo mejor que hemos hecho.

Me da la sensación de que cada año me desencanto más con el salón y no es sólo culpa mía por cumplir años, es del salón también.

Creo que está enfocado a un público muy concreto: quinceañeros y quinceañeras llenas de hormonas descontroladas. La cuestión es que las tiendas no tenían nada especialmente maravilloso (bueno las mokonas sí, pero no me voy a comprar más peluches por el momento) y tampoco encontré ninguna super actividad emocionante que me hiciera pensar que debería quedarme más tiempo.

Además, había mucha gente, mucha mucha gente y el IFECA se está quedando pequeño, demasiado pequeño.

No sé, por un lado me gustaría tener quince años y tener los pocos complejos de los muchos de allí. ¿Será la edad? ¿Trabajar? ¿Seré una sosa? No lo sé, pero, me gustaría que volvieran esos años de absoluta diversión en Jerez.

No hay mucho más que contar asi que me despido con un cansado adios