La verdad es que viendo las noticias me pregunto ¿cómo puedo venir a mi blog y contar mi viaje a Liverpool? ¿cómo hablar de frivolidades cuando ha sucedido algo tan horrible? ¿cómo? cuando además no sabemos cómo va a acabar todo el tema de la central nuclear.

Sé que cada día mueren muchísimas personas, sé que el mundo es un lugar cruel, dónde más allá de mi burbuja de niña del primer mundo pasan cosas horrendas, pero como siempre, verlas hace que tomes conciencia. Esta mañana se me escapaba una lagrimita, viendo unas imágenes por televisión, una persona tratando de huir sin éxito de las aguas que finalmente le devoran.

Mientras estaba en Liverpool no me apetecía ver las noticias, sé que es horrible, pero mientras no las viera podìa vivir la mayor parte del tiempo como si no sucediese. Supongo que el ser humano tiene una interesante dualidad, podemos sufrir por personas que no conocemos y sin embargo somos capaces de ignorar de manera brutal el dolor ajeno.

Hoy Japón es noticia, Japón llena informativos y vende, no sólo su catastrofe si no que nos metemos a debatir sobre energía nuclear sí o no. Mientras hablamos de la seguridad de las centrales nuclearess nos olvidamos de los muertos, de los que se han quedado sin nada y por supuesto olvidamos a aquellos que se lucrarán en la reconstrucción. Al final todo parece que se reduce a eso, al dinero, ya no somos personas, somos unidades de producción y nuestro valor dependerá de los beneficios que le demos al sistema.

Mis plegarias, mis buenos deseos, van para todas aquellas personas que sufren, ya sean de Japón, de Sierra Leona o de las tres mil viviendas.