Dice Alicia Keys, que intentes dormir con el corazón roto, yo le diría que fuera a trabajar, al gimnasio y actualizase un blog con el corazón roto, a ver si podía.

No escribo nada y normalmente mis silencios no son buenos. El cáncer de esa persona a la que tanto aprecio está siendo un hijo de la gran puta y yo no puedo hacer nada, salvo dar mi apoyo moral. Puedo lidiar a ratos con la impotencia, con el sentimiento de injusticia, con la tristeza y con saber que yo, ahora, no soy la prioridad, pero cuando se junta todo eso, no soy capaz de digerirlo.

Así que aquí estoy, desahogándome como puedo, con un sueño de cojones porque he entrado a trabajar a las 4:30, mientras me tomo un descanso de planchar.

Un saludo para los que aún me leen.