Léeme los labiosLéeme los labios

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martes 30 noviembre 2010

Como una ricachona

Mi hermana las navidades pasadas me regaló un bono para un spa urbano aqui en mi ciudad, bono que no había usado hasta hoy. El viernes me decidí a concertar una cita y hoy era el día señalado. Como siempre he tenido que salir pitando porque no llegaba (a veces tengo complejo de conejo blanco de Alicia)

He llegado, he contestado a un test y me han hecho pasar. Me han entregado un albornoz, una toalla, unas bragas desechables y un gorro de ducha, además de unas chanclas del tipo "háztelas tú misma" Me di una ducha con el gorro ridículo y me encaminé con mi albornoz rosa (y debajo las bragas desechables más incómodas del universo) a la sala. Alli hay un teléfono, marqué el número que me dijeron y esperé. Al cabo de unos minutos llegó una chica con aspecto profesional y me condujo a una habitación con una camilla y una bañera, me dijo que me quitar el albornoz y que me tumbase que ahora venía a ella. Cuando salió me despojé del albornoz y me puse encima todos mis complejos. Me puse sobre la camilla y me tapé con los brazos las peras mientras esperaba que llegase la muchacha profesional y pensaba. Pensaba en que tenía un cuerpo feo que encima quedaba peor con esas bragas de papel, en que sólo las personas delgadas deberían hacer esas cosas y que a lo mejor a la chiquilla le daba asco tocarme. Y después de pensar todas esas cosas me obligué a dejar de pensarlas, me obligué a respirar hondo y relajarme. Me iban a hacer un peeling, después me iban a relajar en una bañera maravillosa y tras eso tocaba un masaje. Decidí disfrutar más y pensar menos.

Por suerte para mi la chiquilla llegó y se puso con el peeling. Cuando acabó me metí en una bañera de hidromasaje, durante 20 minutos y pensé que se me iba a hacer largo, pero nada más lejos de la realidad, se me hizo corto. Era una gozada sentir los chorritos esos. Es más si no hubiera llevado el tanga de papel maché posiblemente un chorrito estratégicamente colocado podría haber sido más que relajante.

Tras la super bañera una duchita para quitarme los restos del exofoliante y el super masaje, que fue una gozada. En total una hora que se me pasó demasiado rápida pero que estuvo genial. Os lo recomiendo =)

Un super saludo y disfrutad de la semana

sábado 27 noviembre 2010

Ya lo decía la tele

Todo lo que me gusta, engorda, es pecado o mata.

Hoy me quedo en casa, llevo un par de sábados que me quedo tranquílamente en el hogar, eso es porque estoy cansada, el trabajo, el estrés, el frío invernal hace que yo sienta deseos de meterme en casa con la calefacción. El problema es que no sólo deseo un lugar calentito en el que refugiarme, deseo también comer como si no hubiera un mañana. Deseo comer chucherías y comidas poco saludables. Hoy cuando volvia de trabajar he parado y me he comprado frutos secos y gominolas, aún cuando mi tripa dice que no debería consumir esas cosas. Me las he comido todas, no he dejado ni una y ahora (21:00 horas) he ido al día a por unas coca colas y a bichear que podía comprarme para cenar.

Todo lo que me apetecía tenía una insana cantidad de calorías asi que he decidido irme a casa con dos coca colas lights un poco cabizbaja. Ahora sólo he de esconder el teléfono para evitar tentaciones. Y luego dicen que la vida no está hecha para contar calorías, "mecagüentó", pero si es que todo lo rico tiene cosas de las que no se puede abusar, que si tiene sal, que si hidratos de carbono por la noche no, que si por la noche es meor pescadito... Es una pedazo de mierda tener un paladar como dios manda y que te guste todo. Ojalá sólo me gustase el pescado, la verdura y la fruta, pero no, me gusta todo.

Mi gato negro me mira con cara de ternero que merece morir, y se apoya sobre mi, me bosteza en la cara y me olisquea la nariz, la verdad es que de un tiempo a esta parte nos llevamos mejor.

Pasadlo bien, golfillos y golfillas míos.

viernes 19 noviembre 2010

Jigo

Asi suena cuando digo "estoy hasta el higo" y la verdad es que hoy me siento especialmente hasta el mismo. A lo mejor no tengo derecho, quizás me doy cuenta de que soy una afortunada pero no disfruto de ello. A veces siento que encierro un mar de tristeza que se desborda con una lágrima.

Tengo ganas de llorar.

miércoles 10 noviembre 2010

A de artisteo

Siempre he querido ser artista, pero carezco de talento. Me encanta la capacidad que tienen los y las artistas para emocionar, provocar sentimientos y de convertir momentos en inolvidables para algunas personas. Cuando hablo de artistas hablo de todas las ramas, of course, de poetas, cantantes, actores/actrices, pintores/pintoras...

Supongo que soy una ególatra, una persona mediocre con ansias de gloria, un ser inseguro en busca de halago... o no. ¿Qué hay detrás de un artista? ¿Qué tipo de persona? ¿Cómo se llega a la genialidad? ¿Cuándo la llamada es lo suficientemente fuerte como para arriesgarlo todo por un sueño?

No lo sé y quizás nunca lo sepa, al igual que no sé si todas las expectativas que tengo sobre mi se cumplirán. Expectativas... Hoy mientras mi niña hacía los deberes con su madre yo me he puesto a ver un reality de la MTV y en un momento dado han sacado los trapos sucios de las concursantes. En ese momento yo me he puesto a pensar en todos los que tengo. No he sido una santa y la he llegado a cagar mucho. He hecho daño, a mucha gente aunque no fuese mi intención. Jamás podría ir a un reality, la mierda que saldría sobre mi me hundiría. Yo he pagado el precio por mis errores, quizás todavía me quede por pagar, pero creo que lo sobrellevo. Jamás pensé que pudiese hacer algunas de las cosas que he hecho, para mal, pero las hice. ¿Las malas personas se dan cuenta de que son malas? ¿O quizás se engañan excusándose? ¿Existen las malas personas o en realidad simplemente son personas que se equivocan como yo?

viernes 5 noviembre 2010

Poto

Miro mi planta y cada hoja nueva trae oxígeno a mi corazón. Es extraño pero el que haya un ser vivo a mi cargo que no muera me hace feliz.

jueves 4 noviembre 2010

Excusa nº 1 para no limpiar: se me acaba de ocurrir algo que tengo que escribir.

Pues caminaba esta mañana mientras tosía y moqueaba y me he percatado de que llevo un año y un mes trabajando. Nunca había trabajado tantos meses seguidos. Eso hace que me plantee en qué tipo de país vivimos. Llevo trabajando desde los 21 y como mucho había trabajado 12 meses, el resto han sido contratos de 6 y 9 meses. Lo que sucede es que ahora he empalmado (nada fálico) dos contratos seguidos. Lo bueno es que en el que estoy ahora no sé cuándo se acabará.

El trabajo es una de las mayores preocupaciones de quién me rodea, ya sea porque no lo tienen o por las condiciones del mismo. Desde amigas a las que las dan de baja en la seguridad social un par de meses para no hacerlas fijas, pasando por otras a las que las llaman la atención por lo que las cámaras parecen revelar, hasta quién directamente no encuentra trabajo. ¿Trabajar en España es tan complicado? ¿Cuánto paro real hay entre la gente que hace cursos y no aparece en las listas y la que trabaja en la economía sumergida y aparece? ¿Cuál es la solución? Yo creo firmemente que una buena inspección de trabajo que además de vez en cuando sancionase de manera ejemplificante, para todos aquellos que quieran defraudar. Conozco el caso de una chica que trabajaba 10 horas diarías en la hostelería con un contrato de 15 horas semanales. Cuando pidió un mínimo de legalidad fue despedida sin contemplaciones.

Esta mañana he tenido que madrugar para ir a cuidar a mi niña y aunque estoy cansada debido al madrugón y a que no descanso bien por la tos (la voz la tengo mejor) estaba de bastante buen humor. Hoy es uno de esos días en los que se ve el mundo desde unos ojos optimitas.

Es un poco desesperante el no saber cuál es "mi sueño" pero seguiré buscando. Por lo pronto quiero aprender alemán y ya he hablado con una chiquilla, asi que si todo sale bien estaré empezando mi andadura con ese difícil idioma. Además ayer hablé con una chica que tiene una empresa y a lo mejor cuenta conmigo de manera esporádica asi que... se abren puertas, que quizás me lleven al caminito adecuado. Lo que tengo claro es que no me voy a quedar quieta esperando milagros. No es mi estilo.