Léeme los labiosLéeme los labios

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domingo 30 agosto 2009

Invisible

Poco a poco tejo la telaraña y creo una trampa para mi misma.

Desaparezco en mis laberintos, en mis recovocos, en mi principio y en mi fin.

Poco a poco mis ojos dejan de servir para ver, ya que he dejado de contemplar la luz hace mucho y me convierto en oscuridad

miércoles 19 agosto 2009

Hijo de la gran puta

Ayer me encabroné, me enfadé con un gilipollas y conmigo por ser aún más gilipollas.

Dos amigos y yo fuimos a lavar los coches y habíamos quedado luego con otros colegas.

Como era tarde, cené en casa de mi colega, al cabo del rato llegó una de las personas con la que habíamos quedado. Vamos a llamarle Mr Koala. Al rato de llegar Mr Koala llega otro colega y nada estamos todos juntos mientras el anfitrión y yo terminamos de cenar para ir a un local donde habíamos quedado con el chico que había limpiado su coche con nosotros y su novia.

Termino de cenar, el anfitrión me ofrece una natilla, me levanto y Mr Koala me toca la tripa mientras me dice "no deberías" Le pregunto que a qué se refiere y mientras me pellizca la chicha me dice que los lácteos no son buenos por la noche que engordan.

Ahí me pongo en modo leona de la metro golden meyer y le digo que me toca los cojones y que quién se cree él que es para decirme lo que me ha dicho. Su única respuesta es que "si que te debe tocar los cojones puesto que no tienes"

La replica fue:

- Pues tengo más cojones que tú, que necesitas reafirmar tu masculinidad insultando

- ¿Qué masculinidad?

- La que no tienes

Sé que en algún momento le dije que él no es quien para llamarme gorda, pero no sé cómo asi que no lo escribo.

Me pico un montón me encabrono, y mientras él diciendole al otro que era muy divertido verme encabronada y que sabía que me iba a picar en 0,3

En unos segundos se me ocurrieron muchas cosas que hacer, pero todas eran malas ideas, una de ellas fue no comerme la natilla que mi amigo me trajo y otra irme directamente a mi casa.

Me quedé porque eran 4 personas las que estaban conmigo y una a la que deseaba descuartizar.

Por suerte hubo algo de justicia divina y se encontró con su ex en el local y él tuvo su propio momento de "me voy"

Volviendo a casa, me dijo algo que hizo que el tema saliese y se volvió un cínico y me empezó a decir que el comentario había sido hecho sin malicia, que no me llamaba gorda y que es que un endocrino le ha dicho a su madre que los lácteos sientan mal por la noche. Cuando le pregunté por los dos gestos de cogerme las lorzas el dijo que no había sido con esa intención y cuando dije que claro que yo sería una malpensado él me dijo que sí y con tono victimista me soltó "es que siempre piensas mal de mi"

Hubo momentos en que le hubiera estrangulado (aun más) porque le hablaba y no me escuchaba y me repateaba, pero lo que más me repatea es que sea tan poco hombre de ser un hijo puta y luego no aceptarlo.

He pensado en publicar conversaciones del tuenti aqui y compartir lo cateto que es, incluso en poner fotos en un foro para que se las chopeen... pero no lo voy a hacer. No sirvo para eso (aun)

La cuestión es que es tan fácil joderme, basta con que me llamen gorda, o me digan "vaca vete a pastar" Y eso se nota, se nota porque es lo recurrente cuando se me quiere hacer daño.

Ojalá consiguiese que no me importase, pero a día de hoy me repatea.

martes 11 agosto 2009

Ranma

En esta serie, a Ranma, le echan una maldición para que no se pueda lavar con agua caliente y por tanto que no se pueda transformar en chico.

La maldición es en plan "gato escaldado del agua fria huye"

Pues bien, si yo fuera un gato ese refrán no se podría aplicar a mi, porque da igual la cantidad de veces que salga escaldada, porque siempre vuelvo a por más