Las personas necesitamos amor, es una verdad indiscutible. Se dice que los niños que se sienten queridos, crecen más.

La cuestión es que el amor que se nos da suele ser un amor con condiciones "si te portas mal ya no te quiero" es un buen ejemplo de ello.

La gran mayoría de las personas somos muy egoistas. Queremos que nos quieran de la forma que a nosotros nos conviene, no sólo eso, sino que terminamos amando la imagen de la persona (cómo queremos ver a esa persona) y no lo que es. No sólo esto sino que el amor se ha mercantilizado "yo hago esto porque te quiero ¿qué haces tú por mi?"

Es horrible pero damos esperando algo a cambio. Si damos mimos esperamos recibir mimos.

Si nosotros damos que sea sin esperar nada a cambio. Ahorrémonos decepciones y malos tragos. Seamos sinceros con nosotros mismos y no busquemos agradar a los demás. Miremos en el interior de nuestra alma, espíritu o corazón y sepamos por qué hacemos las cosas. Si el motivo es cualquier otro que no sea sentirnos bien lo mejor es desechar la idea.

A lo mejor lo que he escrito no es coherente, o no tiene sentido, pero es lo que siento ahora mismo. Estoy en un momento muy bipolar, estoy contenta, en la cúspide y de repente me hundo en una sima profunda.

Ahora mismo estoy en una sima, preguntándome por qué me hace sentir tan mal que la gente se enfade conmigo y por qué tengo este miedo a decepcionar a las que me quieren. Sinceramente creo que decepcioné a mi madre cuando más me necesitaba, creo que no supe estar a la altura. Pero quiero pensar que fue capaz de perdonarme.

Si me equivoco ¿me dejarán de querer? Lo lógico es que no, ¿entoncés por qué este nudo en la garganta? ¿Por qué esta necesidad insaciable de sentirme querida y mimada? Quiero ponerle un tapón a este agujero negro. Quiero que estos miedos desaparezcan y no sé cómo.

Lo quiero todo y no puede ser.