A falta de poner una foto del bucólico lugar donde he estado os comentaré una reflexión que hice este fin de semana, (de pajote mental a pajote mental y me rallo porque me lo merezco)

Cerca de la casa de mis abuelos hay una antigua estación de tren abandonada, pues paseando el viernes por alli me di cuenta de que poco a poco la naturaleza estaba "reconquistando" el terreno. Los antiguos senderos que de pequeña eran nítidos habían desaparecido casi por completo, la carretera era más estrecha, nuevos árboles surgían cerca de donde sus compañeros fueron talados (por una enfermedad)

Poco a poco la idea de que al final la naturaleza acabará con nosotros se abrió en mi mente.

El ser humano es presuntuoso y no nos damos cuenta de que aunque nos carguemos el planeta, nosotros nos extinguremos pero la vida no.