Léeme los labiosLéeme los labios

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domingo 12 febrero 2006

Ya era hora

Ya era hora de que hablara de la Universidad de Sevilla, que es la mía.

Esta universidad que se vanagloria en su publicidad de ser la primera de la clase tomó la decisión (el rectorado) el curso pasado, de eliminar un grupo de segundo de Pedagogía.

Esto no tendría importancia si en este curso no hubiera lo que se llama "asignaturas tapón", una asignatura con más de un 50% de suspensos. Asignatura en la que hace tres años había más de 500 alumnos y alumnas matriculados.

Entonces, la política de la universidad de sevilla es masificar ante el fracaso, algo muy lógico.

Como se viene demostrando desde hace años a nuestro rector le importan muy poco las carreras de educación. ¿En qué se demuestra? En el tema del edificio único. Nuestor rector lleva años y más años dándonos largas.

Me parece inconcebible el abandono al que nos tiene sometidos, pero la culpa es nuestra, de los estudiantes de educación. Somos una de las facultades con más estudiantes y no hacemos nada. Permitimos que nos pisoteen.

jueves 2 febrero 2006

¿Por qué los estudiantes de secundaria no leen?

Porque sus padres no se han encargado de inculcarles el hábito cuando podían. Con 5 años se pueden inculcar hábitos con catorce es un poco más complicado.

Cuando realicé unas prácticas en un colegio de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) me quedé negativamente sorprendida cuando descubrí al intentar hacer una actividad que más de la mitad de mis alumnos y alumnas de tercero de primaria no conocían cuentos. Es más cuando les pregunté si sus padres no les leían cuentos me dijeron que no. ¿Qué se puede esperar ante realidades tan demoledoras?

A mi, mi madre se sentaba en mi cama cuando no sabía leer y me leía cuentos, y aun siendo pequeña me empezó a leer libros, todas las noches unas páginas. Estoy convencida que eso es lo que me ha convertido en una persona a la que le gusta leer. Quizás podría leer más o cosas de más calidad, pero al menos leo. No sería quien soy sin "El Coyote" de Mayorquí, "La Casa de Bernarda Alba" de Lorca o sin Gustavo Adolfo BEquer.

En mi casa hay muchos libros, y siempre los ha habido, he podido leer de casi todo, mi madre me animaba a tener siempre un libro entre las manos. Y así con 13 años me leí la Odisea.

La televisión es un factor en contra. Como dejamos a los niños y niñas que la vean solos y horas y horas pues nuestra juventud no está acostumbrada al esfuerzo de leer. ¿Para qué leer si en la tele lo hacen todo por mi?

¿Cómo fomentar la lectura?

No es fácil, pero es una cuestión de hábitos. Yo creo que lo principal es buscar libros que aunque no sean obras de arte les "enganchen" y cuando ya les guste el tema de la lectura orientar sus lecturas hacia cosas más serias.

Opino que, al menos en España, los padres y madres han hecho una dejación de funciones. La escuela no puede luchar sola, los progenitores son los que deben en casa sembrar la semilla que la escuela debe regar.