Hace mucho tiempo que lo sabemos, todos, yo no soy lo que debería. No soy cómo debría, soy esa pieza del puzzle que no encaja porque está mal hecha.

El tomar conciencia de mi realidad como fichita ha sido un proceso duro y complicado, poco satisfactorio, al darme cuenta de que le problema no lo tienen los demás conmigo sino yo con ellos.

Soy una fichita rebelde, que no encaja, y que además cuando intenta acoplarse, hace daños a los demás y a si misma.

Si hubiera podido elegir me hubiera gustado ser una ficha de los bordes...