Léeme los labiosLéeme los labios

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lunes 22 mayo 2017

A corazón abierto

Hace tiempo me hicieron un regalo, un regalo precioso, cálido, tierno... si se pudiera comparar con algo diría que era como un gato: una bolita de pelo, que transmite calor y amor. Me sentía feliz con esa bolita de luz que me calentaba el corazon. Era extraño, porque nunca había sentido algo tan bonito y me parecía magía, quizás, era simplemente amor.

Un día, un día feo, un día gris, un día negro y frío, un día lluvioso, viniste y me lo quitaste. Como una niña mala me fui al rincón de pensar sin comprender nada. Traté de que me lo devolvieras portándome bien, mejor que nunca, hacía mis deberes, no rechistaba cuando me regañabas, pero nada. Luego intenté conseguirlo por las malas, vinieron mis berrinches, mi ira, mis llantos, mis berridos, mis enfados. Cuando eso tampoco surtió efecto empecé a construir un muro, ladrillo a ladrillo. El ladrillo de "no quiero que me hagas daño", el de "me has hecho daño", también está el de "me has decepcionado", no podemos olvidar el de "no te entiendo" y por supuesto el de "estoy cansada, lucha por mi".

En todo este tiempo las preguntas han caido como gotas de lluvia en un aguacero y sin embargo no ha llegado ninguna respuesta. Nado entre incognitas y no soy capaz de llegar a ningún puerto. Navego en el desconcierto y tus negativas son mi timón. No saber qué pasó, qué te pasó y asumir que nunca lo sabré, que pedazo de mierda.

Aquí está mi niña interior esperando que vengan los Reyes Magos con esa bolita de luz que iluminaba mi corazón, espero que tú ejerzas de paje, porque la verdad, es que te echo de menos.

miércoles 11 enero 2017

El Reino De Lahoz En Problemas

Empecé a escribir un cuento esta tarde, el ordenador se reinició sólo y se ha perdido todo, ahora mismo ponerme a escribir me da una pereza horrorosa.

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sábado 17 diciembre 2016

Tres

Tres almas, la tuya, la mía y la nuestra.

jueves 15 diciembre 2016

Dos

Dos almas que se separan, dos manos que se desentrelazan, dos corazones que se rompen.

miércoles 14 diciembre 2016

Uno

Una frase al día para abrir mi alma, para atraerles al lado oscuro.

domingo 20 noviembre 2016

Entre Erizos Anda el Juego

Los erizos son adorables, aunque ellos no se den cuenta. Tienen púas, pero también un halo de adorabilidad que ha hecho que ahora la gente les quiera como mascotas. Pinchan, pero son redonditos y graciosos ¿quién no querría un erizo en su vida?. Pues probablemente otro erizo.

Érase que se era, una eriza llamada Erika. Erika era una eriza común europea que vivía en España. Vosotros no lo sabéis pero si un erizo quiere pasar a ser considerado adulto debe realizar un viaje. Debe realizar un camino y superar una serie de obstáculos (en realidad no son eso del todo, pero cuando eres un erizo pequeño hay cosas que parecen un mundo). Erika decidió que haría el camino desde la finca Torrejón hasta Alba de Tormes, primero debería atravesar un valle, una vez hecho debía cruzar un río, subir una montaña y después cruzar el puente hasta el pueblo.

Nuestra pequeña (pero valiente) protagonista se despidió de sus papis y sus hermanitos, todos estaban muy preocupados pues hacer el periplo implicaba enfrentarse a muchos peligros. Tras olisquearse con amor y hacerse cosquillas con las púas se dijeron adiós y dio su primer paso camino a la madurez.

En principio el valle era algo fácil, casi no había probabilidades de interacción con los humanos, la hierba era alta con lo cual determinados predadores no tenian porqué verla, pero daba miedo, se sentía tan expuesta y blandita ¿servirían sus púas para algo llegado el momento?. Mientras caminaba todo eso pensaba y tan absorta estaba que no veía lo que había a su alrededor y lo que había era una mañana maravillosa de primavera, alguna que otra mariposa, florecillas silvestres y algunas vacas que la ignoraban mientras devoraban el pasto. Tampoco vio al perro pastor hasta que fue demasiado tarde. Se quedó petrificada cuando vio al enorme mastín, con su enorme y húmerdo hocico y lo que es más importante, con su enorme curiosidad. Instintivamente se hizo una bolita y sus poderosas púas le dieron un susto al perro. ¿Quién iba a decir que una bolita como ella tenía tanto poder?. Una vez espantado al perro decidió acelerar el paso y concentrarse en lo que había a su alrededor. Así, un ratito corriendo y otro caminando llego al río.

El río era un problema, sus papis le habían dicho que necesitaría agudizar su ingenio. Se sentó un momento en la orilla y decidió observar qué pasaba por allí. Dentro del río había peces que nadaban pero ella no sabía nadar. Los patos tenían esas patas tan chachis para chapotear y encima las plumas parecían calentitas. Entonces vio a unos humanos en un barco, era de madera y ellos remaban, era una solución aunque ¿tendría ella fuerza suficiente para cruzar la corriente? Enseguida se dio cuenta de que necesitaba dos cosas, un trozo de madera y un compañero. Miro a izquierda, había un sapo que la ignoró. Miró a la derecha había un cangrejo de río con mucha mala leche en sus pinzas. Miró arriba y se encontró una paloma con incontinencia y entonces miró abajó y vio un escarabajo. El escarabajo estaba cabizbajo y con mucha prudencia Erika le preguntó por qué. Resulta que Eduardo tenía que cruzar el río porque se había olvidado el regalo para su mami en el otro lado. La eriza necesitaba un compañero pero ¿podría ese ser tan pequeño remar? Pues resulta que sí, Edu, pertenecía a una especie de escarabajo que tiene muchísima fuerza, así que no era sólo ideal para remar sino que además le ayudó a construir una barca segura para ambos. Gracias a que trabajaron en equipo llegaron sin un rasguño y sin afilar las púas. Erika estaba tan contenta que deseaba abrazar al escarabajo pero consciente de que podía dañarle le dio la patita y continuó con su periplo.

Ya habían pasado varias horas desde que había comenzado su camino así que decidió parar y comer algo. El asunto de la montaña era un tema complicado. O bien hacía noche en la montaña o encontraba una manera de llegar más deprisa. Animada por lo rápido que había sido cruzar el puente comenzó a buscar un medio de transporte. Empezó a ponerse nerviosa, no se le ocurría nada y su patita comenzó a tamborilear mientras respiraba con cierta dificultad y cuando estaba a punto de llorar vio unos ojos curiosos que la miraban. Entonces se dio cuenta, había un gato, más concretamente una gatita pequeña, algo sucia y negra como tizón. La gata que se llamaba Tina, se acercó poco a poco y se sentó a observarla. Por algún motivo la gata no le daba miedo, se miraron con complicidad. Tina sacó la patita y le dio en la nariz y ambas rieron. Erika le pidió el favor a Tina de llevarla cual pony y la mininó aceptó, a cambio le pidió que la ayudase a enconrar algo que comer. Así que Tina y su jinete comenzaron su periplo. Por el camino cantaron canciones de Britney, hablaron de las series japonesas que a Erika le gustaba ver y de lo difícil que es ser erizo y gato. Casi habían terminado su caminata por la puñetera montaña cuando Erika se dio cuenta de que no iba a dar tiempo. Lo habían intentado pero necesitaban un refugio, un sitio donde descansar, comer algo y no pasar frío. Tina con su vista de gata poderosa, encontró un agujero con ramitas de brezo y un trozo de tela. Ahi se sentaron a descansar y la pequeña erizo le dio un cachito de su diminuta comida. La gata se enroscó y a su lado se tumbó la erizo, con mucho cuidado y mucho miedo, no quería herir a su recién encontrada amiga. Poco a poco sus respiraciones se acompasaron y se hicieron más profundas hasta que las dos cayeron como si hubieran sido abatidas por un francotirador.

A la mañana siguiente Tina se despertó temprano a buscar algo de comida, sus tripas rugían y no quería despertar a nuestra protagonista, cazó a un ratón, se lo comió con mucho gusto y volvió a su guarida donde Erika remoloneaba en la manta, haciendo la croqueta, era una imagen adorable, pero el destino aguardaba a la erizo. Finalmente, después de dos horas de caminar, descendieron el último tramo de montaña y llegaron al momento crucial, el puente que llevaba a Alba de Tormes. Para llegar a él había que cruzar una carretera y luego para atravesarlo había que sortear a muchos humanos. Humanos grandes y pequeños, algunos con mascotas, otros con bicicletas... Era algo que debía hacer sola, lo sentía en sus tripas, como el miedo, así que se despidió con un beso de esquimal de Tina y se sentó a analizar la situación. Observó que los humanos cuando querían llegar al puente y no iban en coche esperaban que un muñeco se pusiera en verde, cuando el muñeco cambiaba los coches volvían a rugir. La clave era saber si le daría tiempo a cruzar, sus patas eran cortas, pero creía que podría llegar. El segundo problema era pasar de un lado a otro. Los perros eran peligrosos, si un humano la veía a lo mejor trataba de atraparla. Decidió que lo que no se podía ver no se podía coger y eso implicaba esperar a que fuera de noche primero y segundo ir por el borde del puentecito. La gente normalmente no miraba por la barandilla, y además, ésta tenía una barra por debajo por lo que los perros no podrían morderla, aunque sí echarle la pata.

Mientras esperaba los nervios se apoderaban de ella, y volvió el tic a su patita que tamborileaba sobre el suelo. Por fin empezó a oscurecer, se puso a estirar y a calentar los músculos, un tirón cruzando la carretera sería fatal y cuando se sintió preparada se puso en posición. Tres, dos, uno y el muñeco se puso en verde, corrió y corrió, corrió tanto que le quemaban los pulmones esquivando pies humanos, faltaba poco, poquísimo para llegar cuando vio que el muñeco cambiaba y cerrando los ojos pensó en su madre y que tenía que lograrlo y de donde no había nada sacó fuerzas para un último esprint. Y lo logró, lo logró y cuando alcanzó un sitio seguro se dejó caer y respiró. Después de recuperar el aliento se concentró. Quedaba una última cosa, no era difícil comparado con lo que acababa de hacer pero necesitaba hacerlo bien. El hueco que le quedaba era pequeño y un movimiento en falso podía hacer que se cayera del puente. Se acercó, con las púas tiesas de la concentración y se pegó al filo. Avanzaba lenta pero segura y alternaba las miradas al vacío con las miradas al camino que se le antojaba eterno. Paso a paso fue avanzando, no se detuvo, sabía que estaba cerca de su meta, sabía que podía hacerlo, sabía que estaba cansada y hambrienta pero sobretodo sabía que debía finiquitar la tarea. Así que cuando por fin llegó simplemente lloró, lloró como sólo una eriza sabe hacerlo.

Esta es la historia de una eriza que no se rindió y que por eso llegó a ser adulta. Aprendió que el camino es difícil y que a veces hay que pedir ayuda, aprendió que se pasa miedo y también que las púas, además de para pinchar sirven para demostrar afecto.

sábado 17 septiembre 2016

>:(

Te haces mayor cuando el cerebro es capaz de enmudecer al corazón.

Que complicado es ser adulto, que duro asumir que a veces hablar no sirve para nada, al menos nada bueno.

Que horror más horroroso aprender a rendirse.

Que pena cuando lo silencios nos ahogan.

Que innecesario se vuelve sentir y que indespensable aprender a fingir.

Que asco.

domingo 3 enero 2016

Buenos días enero

Soy una mujer complicada, nunca lo he querido esconder, creo. Me muestro como soy, quizás mi sobreexposición sea una manera de esconderme (¡ah! maravillosas contradicciones). La cuestión es que de un tiempo a esta parte me siento más como un nubarrón que como un sol, más un pescado que lleve 5 días a la intemperie que una manza, más "El Diario de Noa" que Amelie y eso no me gusta. El problema es que no tengo claro cómo cambiarlo ni cómo pedir ayuda.

Así que aquí estoy, a las 8 de la mañana, escuchando a Ismael Serrano, con el pijama puesto después de haber trabajado, intentando ordenar mis ideas, tratando de no vomitar sentimientos, evitando fustigarme, porque eso me ayuda poco. Trato de usar la razón porque ya sé que lo que hago siempre no me funciona, herirme, dañarme, castigarme, compararme sólo me hace sentirme peor, no estimulo mi espíritu de superación sino mi sensación de fracaso.

Cierro un momento los ojos, dejo que el calorcito del saquito que he calentado en el microondas me recorra y siento un placer puro, real, tangible. Se está tan bien en la cama, con el nórdico, aunque sea escribiendo cosas tristes. Quiero aferrarme a esa sensación, la dulce modorra, la calidez, la comodidad, necesito hacerlo porque tengo mucho trabajo que hacer. Trabajar conmigo misma, con mi autoestima, con mi forma de procesar lo que me sucede, con lo que quiero y con los que quiero.

Siento una pequeña punzada en el estómago recordando el día de ayer y el calor abandona mi cuerpo, juego con mis uñas a medio despintar y quiero huir de esa sensación. Releo lo escrito y me planteo si esto es un comienzo de algo bueno. Recompongo mis cachitos y esbozo una media sonrisa, quizás sea capaz de lograrlo.

lunes 2 noviembre 2015

A la mierda.

Somos tan inseguros que interiorizamos que la razón de que no nos quieran es que no somos lo suficientemente buenos, por eso acabamos con escoria, hasta que un día despertamos y mandamos la mierda a su sitio, al basurero, y la alejamos de nuestro corazón.

sábado 15 agosto 2015

Eso es así II

Ojalá supiera lidiar con mis complejos mejor, ojalá pudiera acabar con ellos, ahogarlos, exterminarlos, pero siempre vienen en el momento más inoportuno, como mi menstruación.

viernes 14 agosto 2015

Eso es así I

Confiar es mucho más difícil que amar y exige más esfuerzo.

domingo 9 agosto 2015

Hay personas que son luz

Caminé por entre la mierda y acabé de mierda hasta las orejas, me arrastré por el lodo y no hubo quien pasara por mi lado y me viera, tan invisible era que no me reflejaba en los espejos. En vez de persona parecía una bolita de mierda de estas que los escarabajos peloteros hacen y así en una esquinita empecé a acumular polvo, esperando que pasase el tiempo hasta que un día unos ojitos inocentes y una sonrisa sincera se fijaron en esa esfera hecha de polvo. Esos ojos bonitos (que iban acompañados de un cuerpito serrano y una cabeza bien amueblada) pasito a pasito se acercaron y me miraron y entonces salieron unas manos de la nada y me tocaron, me tocaste.

Quizás el mundo no se detuvo, pero algo sucedió, ese toque hizo que mis ojos se abriesen y te mirase ¿quién eras? ¿qué querías de mi? ya no tenía nada, me había quedado hueca, era oscuridad, la llama que calentaba mi corazón se había apagado. Pero aún así no podía dejar de mirarte, tampoco quería, había recuperado mis ojos que habían estado desaparecidos y cerrados demasiado tiempo y algo debiste intuir porque te pusiste a mi altura para que te pudiera observar bien. Con mucha delicadeza tocaste mis pestañas y al hacerlo me emocioné y una lágrima rodó por mi mejilla y entonces seguiste el recorrido de mi lágrima con el dedo y a cada paso mi cara volvía a aparecer, se hacía carne, podía notar la humedad pero sobretodo podía notar el calor que emitías. De improviso tocaste una de mis recién nacidas orejas y apareció el pelo y mientras acariciabas mi cabello sentí como volvía tener cuello y hombros. La diferencia de temperatura entre tu piel y el espacio que nos rodeaba hizo que se me erizara la piel y al darte cuenta me abrazaste para darme calor y obraste el milagro, volvía a tener cuerpo.

Apoyé la cabeza en tu hombro y te devolví el abrazo a pesar de que estaba entumecido debido al desuso, al percatarte de mi lamentable estado me ayudaste a levantarme para que pudiera estirar las piernas y es cuando ambos vimos que estabas lleno de polvo. El miedo me apretó la garganta ¿y si te enfadabas al ver lo sucio que habías quedado por tocarme? ¿y si te dabas cuenta de que era sólo una bolita de mierda?. Me quedé muy quieta esperando a que te fueras, pero te quedaste y me preguntaste... mi nombre, mi historia, mis sueños y yo te lo conté y te pregunté muchas cosas y estuvimos hablando, quien sabe si horas, días y semanas hasta que propusiste ir a un sitio más bonito. Pero yo no podía, como dije antes la llama de mi corazón se había apagado y como todos saben, un cuerpo no funciona sin un corazón que bombee. Te di la mano dispuesta a decirte adiós, no podía retenerte en un sitio tan feo, pero en vez de soltarla e irte la llevaste a tu pecho y cuando lo toqué una llama brotó en las yemas de mis dedos, dedos que esta vez guiaste hasta mi corazón y que lo encendieron. Entonces sí, con el fuego recorriendo nuestros cuerpos nos fuimos sin mirar atrás, sin saber, sin preguntar, simplemente avanzamos.

Desde entonces mi corazón funciona perfectamente, quizás mejor que nunca y hemos andado un pequeño trecho (creo que nos espera un largo camino). He visto soleadas mañanas de invierno, rocío cuajado en flores, veranos calurosos, pero también tardes lluviosas y noches sin luna. El camino no va a ser siempre llano, pero contigo me veo con fuerzas de escalar, nadar y correr, porque aunque no lo sepas, lo has cambiado todo.

                           Gracias.
                       Muchas gracias.
                      Infinitas gracias.

sábado 1 agosto 2015

Cata croc

Mi corazón se ha roto en trozos tan pequeños que en vez de cristales parece que se ha derramado la sal.

In-Human

Dios hizo al ser humano con corazón para poder destruirlo, es el botón de off de esta máquina que somos. Objetos imperfectos y dañinos, máquinas de matar, esperanzas, personas y mundos.

Somos seres inhumanos.

Negatividad.

Espejos que se rompen

Respetos que se pierden

Amores que se asfixian entre el dolor

Confianzas que se traicionan

Vidas que finalizan

Sueños que se estrellan

Oscuridad

Fin.