He dado mi primera clase de francés (el idioma, no me seais cochinillos), hoy iba a dar la segunda pero mi profesor está malito y lo hemos dejado para mañana. Mi profesor es un ser humano peculiar, me dijo que me daba clases porque cree que se me va a dar bien, él es tan buen profesor que elige a sus alumnos. Lo de que es buen profesor me lo dijo él, también fardó de haber publicado un libro. Estoy ilusionada, pero le tengo tanta manía a los gabachos...

Ayer no fue un mal día en el curro, hubiera sido bueno si no hubiera tenido que quedarme más tiempo por marrones varios. Hoy está previsto que sea un día de mierda, de auténtica y tremenda mierda y no me apetece nada. Hoy es el típico día en el que me encomiendo a la fortuna para que me toque la lotería.

Buscar el equilibrio es necesario pero difícil. Aprender a ser críticos pero también indulgentes con nosotros mismos. Ser exigentes pero aprender a parar. Comprometernos con las cosas pero saber desconectar, y en eso estoy yo. Relacionado con el trabajo, llevo unos días teniendo que hacer de mala y eso no me gusta, me hace sentir incómoda, hago lo que tengo hacer pero es una mierda. Me llevo el trabajo a casa, aunque al no ser importante debería ser capaz de olvidarme de todo tal como salga por la puerta.

Os dejo que tengo que seguir divagando.