Después de tres meses ya tengo internet en mi pequeño piso y debo decir que estoy contenta, soy una pequeña adicta a internet. Todo gira alrededor de eso, poder escuchar música, mandar papeles importantes, pedir cita para el médico, entretenerme, informarme...

En estos meses sin wifi han pasado muchas cosas, el PP ha vuelto a ganar unas elecciones, sigo siendo pobre, sigo a dieta, siguen sin haber inventado dulce de leche light y el mundo en general está fatal.

Ayer, uno de los señores que me instalaba "el interné" y yo, tuvimos un interesante debate. Según él yo pensaba como los votantes del PP y veía cosas que no eran porque yo decía que si queríamos políticos honrados debíamos ser una ciudadanía ejemplar. Para mi, los políticos que tenemos son el reflejo de la sociedad que tenemos, obviamente, habría que poner medidas para que ser corrupto fuera menos fácil, pero en general el ser humano da bastante asquito. Cuando realizamos pequeñas estafas, defraudamos a hacienda, vemos que nos han cobrado de menos y no lo decimos ejercemos nuestra pequeña parcela de corrupción. Si pudieras hacer el mal sin que nadie te pillase ¿dirías que no? Hacer las cosas bien es difícil porque parecen boberías, cosas chiquititas, pero significativas.