Dicen que "Si una mariposa en Hong Kong bate sus alas, puede provocar una tempestad en Nueva York”.

Esa va a ser la idea central de este artículo, que hasta las más pequeñas acciones tienen consecuencias (muchas veces imprevisibles) y eso también se aplica al mundo virtual. Podría decir que todo esto tiene que ver con los tuits de Zapata, pero no es así. ¿Quién no ha leído noticias acerca de personas a las que un mal comentario les jode la vida? A lo mejor joder la vida es demasiado exagerado pero sí que les ha buscado muchos problemas. Yo recuerdo el caso de una señora que tuvo que pagar 500 euros a su ex por decir que era un gilipollas en facebook o el de un chiquillo que se quedó sin trabajo por afirmar que era "un trabajo de mierda"

El problema de las redes sociales es que parecen inofensivas, por muchos amigos que tengamos en facebook, por muchos seguidores que tengamos en instagram o twitter es algo nuestro y nos confiamos. Pensando en Zapata, ¿quién le iba a decir que unos chistes de pésimo gusto (podemos llamarlo chistes, comentarios... )iban a arruinar su carrera política. Yo que soy tuitera y he escrito barbaridades, desde chistes sobre el accidente de Rajoy hasta lo que os podáis imaginar y no me siento mal. No creo que Rajoy llegue a leerlos, ni creo que le pueda enfadar si llegase a leerlos, me parecen absolutamente inofensivos. Es más, puestos a pensar me parecen más horribles los tuits de los supuestos defensores de las víctimas de terrorismo que han crucificado a Irene Villa porque no ha reaccionado como ellos deseaban.

¿Me perjudicará algún día este blog? ¿me perjudicarán mis opiniones vertidas en internet? ¿lo más sensato sería borrar por todos los medios mi huella digital? ¿Cuál es el futuro? ¿existirá el anonimato? ¿será Google el big brother?

Os dejo estas preguntas para que le deis vueltas en esta ola de calor. Sed malos y sudad mucho.