32 años, infinidad de experiencias, incontables soles y lunas, miles de lágrimas, millones de sonrisas y una vida, que avanza a trompicones.

El tiempo vuela, corre y nunca se detiene, es la niña de "The Ring" nunca duerme y a veces huye de nosotros. Intento no morderme las uñas mientras el puñetero herpes me sigue dando por culo.

Cuando me muera ¿qué me llevaré a la tumba? ¿estaré contenta con lo que he hecho? ¿de qué me arrepentiré? ¿qué es eso que no hice? ¿qué es eso que no debería haber hecho? ¿Vosotros pensáis en estas cosas? ¿sólo las pienso yo porque estoy premenstrual y sensible por mi reciente cumpleaños?

Siempre he dicho que en este blog hay una serie de cosas que se repiten, una las niñas de ojos tristes y los gatos, otra las preguntas. En este rinconcito lo que abunda y siempre lo hará son las dudas, esas que a veces no nos atrevemos a decir en voz alta.

Alzo mi copa imaginaria (espero que rellena de mousse de chocolate) y brindo por vosotros y por vosotras, por vuestros sueños e ilusiones. Ojalá que todo os vaya bien.

Un abrazo desde un rincón del ciberespacio.