Los caballeros de hoy en día no aparecen a lomos de corceles sino de bicicletas.

Los caballeros de hoy no llevan armaduras de metal sino que luchan a pecho descubierto por lo que creen.

Los caballeros de hoy no ayudan al rey a mantener el status quo sino que ayudan al pueblo a rebelarse contra sus lamentables condiciones de vida.

Los caballeros de hoy no viven cómodamente en su castillo sino que trabajan para mantenerse y sacan tiempo de donde no lo hay para hacer el bien.

Los caballeros de hoy pierden batallas pero cambian el mundo que les rodea.

Soy afortunada porque conozco a un caballero de verdad, y ese eres tú.