Toma asiento, te traigo algo de beber y si quieres algo de picoteo, relájate. Hoy no quiero que pienses, no hablaremos del paro, del conflicto palestino, de Bárcenas ni de doctrina Parot. No quiero que pienses ni quiero pensar yo, sólo quiero mimarte y consentirte, que dejemos a un lado la realidad porque se hace insoportable en ocasiones.

Criticamos a la avestruz, pero estoy segura de que enterrar la cabeza en el suelo, a veces, es lo más sano. Hoy elijo apagar la luz de la realidad, te elijo a ti y a tu sonrisa. Mañana volverá la lucha.