Esta canción de Daft Punk transmite un buen rollito interesante, si hubiera hecho sol y no frío y viento en Tarifa probablemente la hubiera bailado. Tengo una amiga que dice que sólo me gusta música pastelito, creo que no tiene ni puta idea de lo que dice, pero yo dejo que hable.

Estoy tirada en la cama escribiendo tuits sobre bocatas de nocilla y acerca de que me gustaría ser el chocolate de alguien y escucho la puñetera canción en modo intenso.

"We've come too far

To give up who we are

So let's raise the bar

And our cups to the star"

Necesito soñar como antes, necesito cerrar los ojos y visualizarme bebiendo un mojito mientras escucho la canción. Alcanzo el nirvana con la mente y dejo de pensar en problemas, preocupaciones, en si estoy gorda o si soy inadecuada. Sólo existe el momento. Soy casi capaz de sentir el sol lamiendo mi lechosa piel, casi noto el hielo derritiéndose, imagino el viento enmarañando mi pelo... otra cosa no, pero imaginación me sobra y por un momento sonrío.

Mañana, Scarlett, será otro día.