Paso mucho tiempo pensando con esto de mi invalidez y hay temas que vienen y van pero hay algunos que son recurrentes. Uno de ellos es el valor que le dan algunos hombres a sufrir como perros. Es lo que llamo "el valor de la conquista". A las mujeres se nos acusa de que de ver tantas películas Disney buscamos príncipes, pues siento deciros chicos, que parece que vosotros si no tenéis que atravesar desiertos, matar dragones y escalar cumbres no sois felices.

¿Por qué? ¿Qué tiene de malo que le gustes a una chica, se le note y no haya drama ni dificutad? ¿Por qué parece que para algunos cuando algo es fácil no merece la pena? Estas preguntas me obsesionan, a veces un poquito y a veces un muchito, pero siempre me llama la atención. He tenido amplias discusiones con amigos con pene y todos dicen lo mismo, que las cosas demasiado fáciles no valen. ¿Tiene que haber un componente de dolor y sufrimiento para que valoremos las cosas?

No penséis que yo me hago estas preguntas de manera casual. Yo tengo un problema, cuando alguien me gusta se me nota. No puedo evitarlo. Se me nota en la manera en la que me dirijo a esa persona, como intento agasajarla, como pienso en cosas que le puedan gustar, en cómo le busco... en todo. Y no hay cosa que odie más que tener jugar al póker con mis sentimientos. Sentir que todo es un juego donde hay que jugar bien las cartas, en vez de disfrutar, dejarse llevar y ser sincero. Tengo la sensación de que cuanto más mayores somos más jugamos y menos sentimos.

Por cierto, reivindico mi derecho a ser una chica fácil y aun asi, ser amada.