Si es que como diría Galadriel se avecinan cambios, lo puedo sentir en el agua, en la tierra y en el viento.

En el trabajo me están dando una serie de cursos para que sea más multitarea. La verdad es que me gusta pero me aterra porque se trata de algo que me parece complicado y probablemente porque soy una persona bastante exigente. No puedo evitar angustiarme al pensar en las cosas nuevas que me va a tocar. . El otro tema es que siento que mi trabajo es como un yogur con fecha de caducidad. Estoy bastante segura de que antes de seis meses estaré subrogada o en la puta calle y debería empezar a algo para cuando llegue ese momento.

Siento como si estuviera anestesiada en una burbuja. Sé qué va a pasar, sé que algo tengo que hacer, no tengo claro el qué y tampoco sé que habrá después, en el paro y con escasas expectativas.

Asi que nada, mientras tanto, respiro hondo tratando de averiguar qué me va a traer el viento.