Recordar lo bien que nos besamos hace que empiece a notar un montón de hormiguitas en mi estómago. Recordar esa sensación cuando nuestras miradas se encontraban y la paz invadía mi mente. Lo malo, es que todo eso son recuerdos, que se escapan como los minutos del Spotify.

El mundo gira y se ve que a mi me aleja de las cosas que me gustan y no me quedan más que un puñado de canciones de Vetusta Morla que intento que me gusten en tu honor.

¿Cuando me quede vacía y sea sólo una carcasa, sin capacidad de amar, hueca y sin ganas de vivir seguirás interesado en mi?