En ocasiones creo que soy demasiado clara, demasiado sincera y poco hábil en esto de jugar al póker de la vida. A mi se me nota todo y aunque algunas de mis cagadas han sido épicas eso me ha enseñado que con las mentiras uno acaba lleno de mierda hasta las orejas. ¿Qué sucede? que siento que la sinceridad y la claridad tampoco me llevan por el buen camino y me crea cierta frustración. Lo que sucede es que en el fondo pienso que necesito hacer las cosas bien según mis parámetros aunque los resultados no sean los deseados. Nadie me garantiza que actuando de otra manera todo salga bien, asi que ante la incertidumbre me quedo con seguir mis convicciones.

Os preguntaréis que a santo de qué viene esta chorrada y es fácil, viene a que estoy con la regla y las hormonas dominan mi vida. De un tiempo a esta parte creo que estoy demasiado sensible. Supongo que si tuviera sexo estaría desfogada y no lo vería todo tan negro.. pero es una de tantas incoógnitas que hay en mi vida.