Hace unas horas llegué a mi ciudad después de pasar un fin de semana (muy corto) en las Gran Canaria. La verdad es que me ha hecho mucho bien no hacer. Hacía muy buen tiempo y hasta he cogido algo de color (con lo blanquita que soy) Yo no soy ultra fan de la playa, pero tenía tres días libres y eso no me daba para hacer una visita a una amiga en Viena, pero sí para desconectar. Me he pasado tres días descansando, leyendo, paseando y remojando mi blanco culo.

¿Volvería? Por supuesto, mi hotel estaba genial situado y estaba rodeada de alemanes e ingleses de la tercera edad, lo que no me impidió ligar. Los hijos de la Merkel me aman, no sé si es bueno o malo, ni lo que les doy, pero está claro que si quiero tener pareja tendré que emigrar.

¿Cosas que me llamaron la atención? Pues que creo que vi más gente más tatuada que sin tatuar y esos hombres con bañadores minúsculos, colocados de una manera muy poco elegante.

Ains, que dura está siendo la vuelta a la realidad.