Es gracioso comprobar como en ocasiones de los lugares más extraños aparecen aliados inesperados. Es como en las películas de indios y vaqueros, cuando John Wayne está rodeado y de manera milagrosa aparece el Séptimo de Caballería.

Tengo una infinita suerte, aunque en ocasiones me cueste verlo porque a base de pasar malos ratos y tomar malas decisiones al final me rodea gente que me quiere y que sé que puedo confiar en ellos y además aparecen nuevas incorporaciones, que me miman y me cuidan.

Asi que gracias, por escucharme, por hacerme reír y por llorar conmigo.