Es extraño, pero cada año que pasa me es más fácil recordar tu cumpleaños y me cuesta más estar pendiente de la fecha en la que te fuiste, que es este día, de hace nada más y nada menos que siete años.

Me emociono al recordarlo y al pensar en ti, en que te echo de menos. Ha llegado un punto en el que creo haber avanzado. Ya no siento que vivo de espaldas a tu recuerdo y tampoco siento que me he quedado anclada al dolor. Vivo que no es poco Día a día intento ser feliz, intento estar bien y aunque veces tengo conflictos acerca de si somos energía, de si en cierto modo puedes protegerme o si simplemente fuiste pasto de las llamas lo importante es que no me doy por vencida.

Te quiero y te echo de menos.