Ayer tuve un día de mierda en el trabajo y como soy una obsesiva hoy no quiero ir por lo que sucedió ayer. Supongo que es igual que en el cole, cuando se meten contigo unos abusones y piensas en decirle a tu madre que te duele la tripa...

La verdad es que tener un trabajo en estos tiempos es un tesoro, pero a veces me pregunto si sirvo para este empleo.