Antes comencé este artículo y lo he borrado porque no sé qué quería decir ni escribir. El viaje a Bélgica ha estado bien, mejor de lo que me esperaa, con mucho frío y con muchas dosis de paciencia por mi parte o eso creo. Creo que en los viajes soy una persona dócil, no me emperro en casi nada, me adapto y lo más importante de todo (a mi juicio) intento pasarmelo lo mejor posible.

En este viaje ha habido ralladas, no voy a mentir. Ha habido momentos para todo, para las confidencias, las risas, las cervezas, los mosqueos y las regañinas. Porque yo hay cosas que no las comprendo, ni comprendo a las personas, pero qué más da. Lo importante es que he disfrutado, que subido a torres, visto un castillo, comido gofres, bebido cervezas, bailado con australianos, huído de turcos, dormido en una habitación con alemanes y demostrado que los españoles molamos.