Hoy no sé si debido a los mocos o al dolor de cabeza he estado de mal humor y eso se ha ido acumulando hasta este momento en el que escribo este artículo.

Ahora mismo la ira invade todo mi ser. Siento culpabilidad por comer tanto roscón de reyes como he comido. Me siento glotona y gorda y un poco desastre. Me siento idiota por haber devuelto la cámara (sí, ya la he enviado por correo) Sé que esto último es raro después de la que he liado para encontrar al dueño pero, no sé, es un sentimiento que se diluye mientras lo escribo. Pienso en que a mi no me devolverían la cámara y me acuerdo de que a mi me devolvieron la cartera. Obviamente era diferente mi cartera se perdió en mi centro de trabajo tenía mi ficha dentro pero bueno. Si lo pienso con calma, me alegro de haberlo devuelto, me imagino la ilusión que le habrá hecho a la pareja que la perdió y eso hace que me sienta un poco Rey Mago.

Queridos Reyes Magos, lo que quiero este año es que me arranquéis el corazón.