me voy con mis amigas y mi compañía más odiada en enero a Bruselas. me voy con esa compañía por ellas, por no ir yo sola, pero no me hace nada de gracia. Siento que estoy colaborando con la desintegración de las compañías aéreas españolas. Sufro mucho.

Por lo demás trabajo demasiado, duermo poco y pienso demasiado.

Un saludo