En la vida no todo son grandes descubrimientos o revelaciones. En la vida a veces uno se da cuenta de un pequeño gesto, de algo que es una chorrada como un piano, pero que le hace preguntarse ¿por qué?

En mi caso mi mini descubrimiento ha sido que a veces me toco las nalgas, como comprobando que siguen allí. Lo puedo hacer mientras espero al ascensor, o mientras desespero porque el semáforo no se pone en verde...