Cuando ya tenía pensado cuál era el caminito a seguir, cuando me había decidido a mirar cómo trabajar en Noruega, mi vida, como siempre, da un giro inesperado.

Tengo suerte, muchísima, sin embargo, me cuesta verlo, siento que las cosas me llegan a destiempo y por supuesto, tomo las decisiones que no quiero en el último momento.

No sé si me he equivocado o no, pero esto es lo que hay.