Estoy tirada en la camita, planteándome si me está dando fiebrecilla de nuevo, pero es que no me apetece levantarme a coger el termómetro. Ains que pocas ganas de todo. He hablado con mi jefe e iré esta tarde a currar. Sé que debería quedarme en casa y recuperarme, pero por algún extraño motivo me siento culpable. Se está tan bien en la cama, creo que ahora mismo me podría quedar aqui toda mi vida.

Bueno, la realidad se impone y asumo que no puedo quedar aqui para siempre, pero bueno, qué se le va a hacer. El cartero ha venido a traerme una mala noticia y ando cabreada con el sistema. Ahora mismo me siento como una ovejitaque todo el mundo quiere ordeñar. Me siento acosada por los impuestos y por las tasas, pero me lo voy a tomar con filosofía. Tengo trabajo y no dependo de nadie, eso es lo que importa. Estoy sana (si obviamos este pequeño resfriado) y tengo el cariño incondicional de mis gatos y amigos.

cambiando radicalmente de tema. Estoy nerviosa, jodidamente histérica... me voy a Nigeria en 4 días y estoy preocupadilla. Estoy preocupada por el proyecto, pero también por el tema de la seguridad, lo que dicen las embajadas (por ejemplo la Australiana) acojonan a cualquiera. Sé que es una oportunidad única, sé que tengo que ir para preparar de la mejor forma posible el proyecto que vamos a llevar a cabo, pero hay un cierto grado de intranquilidad.

No quiero ir a currar, me quiero quedar aqui en mi casita tranquilamente sin hacer nada, pero por desgracia en la vida no siempre se hace lo que se quiere ¿no?

Un saludo y que tengáis un día estupendo.