Pues se me ha borrado el artículo que estaba escribiendo, supongo que es una señal del destino para que no lo publique. Hoy he trabajado de 9 a 5, he estado en una reunión desde las 10 hasta la 1, después he estado trabajando imprimiendo como una loca para que se firmasen unas cosas y que todo quedase bien (que al final he descubierto unos fallos)

He llegado a mi casa a las 5:30 pasadas con una sensación de cansancio y de derrota importante. Una parte de mi estaba en todas las tareas pendientes que tengo que hacer para el lunes. Me he puesto cómoda y me he dedicado a escuchar canciones de Glee y asi me he quedado croqueta hasta las 8, que me ha llamado por teléfono a la que por motivos de trabajo (mi jefe me lo ordenó) tuve que mentir. Odio mentir, odio que me obliguen a mentir. Me siento mal haciéndolo (aunque en ocasiones haya mentido) Esta semana me ha acordado del jefe de un amigo que le dijo "quiero dejar de mentir tanto" en referencia a que debido a su puesto de trabajo se veía obligado a mentir mucho.

Ahora mismo estoy en la cama tirada mientras escucho la radio, no pienso salir, mañana tengo que hacerle un favor a mi jefa y estar a las 10 en un sitio. En esta situación me surgen dos opciones, una pensar en todas las cosas que debería ser y todos esos defectos que tengo. La otra posibilidad es intentar no pensar, no quedarme enganchada en ese momento.

Por desgracio el locutor/dj de la radio por internet que escucho tiene una voz gangosa y de alcohólico que no puedo con ellay hace que desee coger un cuchillo y atravesarme los tímpanos.

Buenas noches