Nunca sabes en qué momento te clavarán el cuchillo en el costado, nunca estarás preparada para la puñalada de la traición. A veces eres tú la que hace daño, la que siente envidia, celos... la que no es lo suficientemente buena, ni guapa, ni generosa, ni entregada.

A veces te rindes.

Otras pierdes.

En ocasiones el tiempo, las oportunidades se acaban.

Tal vez.