Anoche pese a todas mis reticencias, quedé a cenar con mi mecenas de Barna.

La cosa fue bien, mejor que bien. Quedamos para cenar y terminamos en un Italiano.

Hablamos mucho, él habló mucho y obviamente saliò el tema de por qué se toma tantas molestias conmigo.

A lo mejor no debería creerle, pero a mi me pareció sumamente convincente en todo lo que me dijo.

Basicamente él cree haber visto en mi talento y una serie de cualidades que no se pueden enseñar normalmente en universidades.

Él no me está ofreciendo en un enchufe, ni me va a mandar a una gran empresa para que me dé una ostia, porque ambos sabemos que me falta formación. Él quiere que conozca a las personas adecuadas, que esas personas vean si tengo talento y empezar a trabajar y a formarme en una empresa. Y eso a mi me parece genial.

Obviamente mi mecenas, no sólo ha visto en mi talento, sino que le he caido bien (igual que a mi me parece un tio majo) Por eso dice que soy su renglón torcido, porque hacia mucho que no había nadie que le gustase en el plano "talento" y que además le pareciera una persona maja.

Me ha dejado claro que no siente ningún tipo de atracción sexual por mi (eso vino porque se ofreció a venir a buscarme y yo le dije que me daba reparo)

Ahora me toca esperar y estar tranquilo, él me dice que no me obsesione ni me ponga nerviosa, porque si lo hago dejaré de ser natural y mi forma de ser es lo mejor de mi. Me ha dejado muy claro que voy a entrar en un mundo muy competitivo, en el que lucharé con gente muy muy preparada, pero que confíe en mi misma y en mi intuición.

Yo creo que hasta dentro de un par de semanas no habrá nada, y aunque cabe la posibilidad de que esto se quede en agua de borrajas, no lo creo. Creo que he dado con la tecla, creo que tengo capacidad de adaptación, sé que tengo capacidad de esfuerzo y sé que tengo "eso" que yo llamo encanto y que otros llaman duende.

Un saludo