La noche del sábado fue eso, muy destroyer, o no, no sé.

Vereis me invitaron a un cumpleaños y no tenía muchas ganas de ir, y me dolía un poquito la tripita, pero decidí ir como buena amiga que soy.

Como me doliía la tripita durante el tapeo bebía zumito, aguita o coca cola, pero cuando fuimos al pub me pedí una piña colada y ya me sentía mejor. El desmadre llegó en la chupitería con el chupito de absentha roja que me acaloró hasta lo indecible.

Es la dichosa chupiterí bebimos, un cocktel que se llama total, un san francisco con alcohol y un mojito repugnante...

De ahí nos fuimos a la disco que me bebí un malibú con niña.

No es que bebiese mucho, pero bailé mucho y ligué y me lo pasé genial, hacia muuuuuucho tiempo que no disfrutaba tanto y yo creo que desfasé un poco con ciertos movimientos sexys con alguno de los muchachos que nos acompañaban...

La mañana del domingo cuando lo recordaba me dio un poco de verguenza, porque que hubiera confianza confianza, había sólo una chica...

Digo que ligué porque de hecho lo hice, mientras salía un momento a acompañar a una amiga a llamar se me acercaron un par de muchachitos de origen árabe, que me empezaron a preguntar el nombre, la cosa acabó cuando uno me pasó el brazo por el hombre y encaminaba su mano hacia mi pera derecha. En ese momento le quité las manos de encima y le dije que las manitas quietas.

¿Qué más qué más? El gogo está para darle lametones como un helado, que chico más guapo...

Me sentí el almita de la fiesta, me harté a bailar, me reí muchísimo...

Que gran fin de semana...