Las pupilas dilatadas, la risa tonta y por las venas ya no corre sangre.

La música hace que se prenda el fuego entre tú y yo.

Me acerco a tu oído, tomas mi corazón.

Pones tu mano en mi cadera y noto el calor.

La habitación comienza a dar vueltas ¿o soy yo?

Me abrazo a ti para que mi ropa se quede impregnada de tu olor, te abrazo para que me huelas, para que me sientas...

Me despierto por la mañana, el rimel está corrido y miro al lado contrario de la cama. Está tan vacío... Enciendo el móvil y me llega un mensaje, es mi amiga diciéndome que anoche se acostó contigo.