Todo comenzó una noche de no hace mucho. Andaba conectada yo al messenger cuando de improviso saltó la ventanita de tal te quiere agregar.

Miré dicha ventana con recelo. No tenía muy claro qué debía hacer, pero ponía un nombre, Laura y yo conozco varias Lauras ¿y si alguna había cambiado de email?

Decidida le di a aceptar y nada más hacerlo abrí la conversación. La foto que aparecía como ávatar no era de ninguna de mis amigas, asi que un poco brúscamente pregunté a la susodicha Laura que quién era y cómo había conseguido mi email.

La zagala en cuestión me dijo que se llamaba Laura que era de Castellón y que tenía 19 años. No me respondió a la pregunta de donde había sacado mi dirección (porque decir que alguien por ahí se la había dado es una evasiva no una respuesta)

La muchachita parecía agradable, empezamos a hablar de cosas intrascendentes y yo estaba empezando a pensar que había conocido a una muchacha maja. Tan relajada estaba que el primer aviso pasó inadvertido. Me explico, en un momento de la conversación ella me dijo eso de: "yo es que busco chicas" Y ya sé, sé que debería haber caído, pero en un primer momento pensé que hablaba de amigas.

Todo se aclaró cuando me dijo que era lesbiana y me preguntó acerca de mi orientación sexual. Le comenté que era heterosexual y el tema pareció calmarse.

Digo pareció porque en un momento dado se produce este diálogo:

- ¿Quieres que te ponga la cam?

- ...

- Me estoy tocando

- Peeeeero ¿qué quieres? ¿Que te vea o que te mire mientras te tocas?

- Que me mires mientras me toco.

Yo ahí me quedé como mu muerta, porque no me lo esperaba. Traté de decirle educadamente que no. Pero no funcionó, se lo dije seria, tampoco funcionó y mientras seguía insistiendo me cabreé. Le dije que no quería ver como se frotaba el clítoris (usé un término malsonante) y que si quería charlar con una chica que genial, pero que si quería cibersexo que me borrase, ya. Yo no quería perder el tiempo con alguien que sólo quería una cosa de mi, (cosa que no le iba a dar)

Tras unos instantes de silencio, me dijo que no era lo único que pretendía de mi, que le había caido muy bien y que estaba muy mal porque hacía poco lo había dejado con una chica después de dos años de relación.

Me contó cosas de esa relación y me conmovió un poquito, se la veía tan apenada.

Cuando le dije que me iba a la cama me dijo que la dejase ponerme la cam, para demostrarme que era de fiar...

Confiadamente puse la cam y ¿qué vi? Unas hermosas piernas (la tia está guena para qué negarlo) abiertas y una vagina en primer plano.

Horrorizada (ante mi propia estupidez, no ante una vagina) le di a escape y me encabroné.

Le dije que me había faltado al respeto, que eso no se lo perdonaría en la vida y no se cuantas cosas más. Ella me pidió perdón en el momento pero la puse en no admitidos y me olvidé hasta que al cabo de los días me dijo que lo sentía por email y yo me apiadé... y creo que me he vuelto a equivocar. Creo que es una bipolar o dos personas intentando burlarse de mi.

De lo único de lo que me alegro es de mi pudor. Si hubiera accedido a alguna de sus proposiciones sexuales ¿cuántos vídeos habría ahora mismo protagonizados por mi?

Un saludo.

PD: Muchos ya conocíais la historia espero que no os aburra leerla de nuevo