No sé para que me molesto en hacerme la cama porque a la mañana siguiente la sábana bajera está movida (aunque tenga goma en las esquinas) y lo único que me medio me tapa es mi nórdico.

Mi nórdico nunca me falla, está en mi cama esperándome pacientemente, se mueve lo justo y necesario para adaptarse a mi cuerpo y mis requerimientos. Da igual el frío que haga fuera porque él siempre me pone caliente.

Ainsssss que duro que sólo sea un edredón.

Buenos días