Ayer mientras volvía del curro un tío se puso a decirme cosas y a seguirme, por suerte estaba hablando por teléfono con mi amigo víctor y pasaba cerca de su casa cuando el pervertido comenzó su ataque.

Que un tio se ponga a decirte que te va a follar mientras te sigue no mola, al igual que no mola que se ponga a gemir.

Me alegro de que mi colega bajase porque me estaba acojonando por momentos, me alegré porque cuando le vi y le abracé supe que estaba a salvo.

Lo malo del asunto es que el pervertido en cuestión tiene que ser medio vecino mío cosa que me asusta mucho.

Un saludo