Después de dos días de descanso he vuelto al curro y sin ningún tipo de ganas la verdad, sobretodo por una cagada que hice el martes.

Mañana madrugo y encima tengo un turno partido de 5 horas, cosa que no me hace ni pizca de gracia, pero una se ha de amoldar a lo que su empresa pide.

Yo descubrí eso hace algo más de un año y lo descubrí a base de palos, cuando estuve una semana en la sala vip pasándolo fatal, sintiéndome como una niña mala a la que desterraban al infierno. Entonces descubrí que daba igual quien fuera, como fuese, mis gustos y mis necesidades yo tenía que darle a la empresa lo que ella quisiera de mi (mi primera hija, la sangre de mi menstruación...)

Poco más que decir, salvo que ya no veo tan fea con el uniforme y que hay compañeros que merecen la pena.

Un saludo de una persona alienada =P